683. Aprendiendo a hacernos preguntas a nosotros mismos.

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Idea principal::

Las preguntas son el eje vertebrador en muchas de las terapias que los psicólogos y terapeutas realizamos a diario. Nos dan la clave de lo que sabemos y de lo que no sabemos. Nos ofrecen las respuestas equivocadas a las preguntas que generaron, en su momento, problemas que ahora afrontamos. La idea es poder aprender a hacernos preguntas sobre nosotros mismos y sobre lo que nos rodea.

Ideas de apoyo:

Pongamos un ejemplo. Un hombre de 45 años que empieza a tener problemas para conciliar el sueño. Se empieza a preocupar por ello y el problema se agrava. Piensa que a lo mejor está estresado aunque a él no se lo parece. Además no encuentra tanta satisfacción personal en los encuentros personales que tiene con sus amistades e incluso con su familia.

Se plantea que tiene un problema puesto que no reacciona bien a lo que está haciendo en el día a día. Su adolescencia fue complicada, con cierta sensación de culpa. Y de abandono también por parte de sus padres.

Esta persona empieza a hacerse preguntas y empieza a tener respuestas erróneas que él mismo se da. ESTE ES EL PUNTO CLAVE. Es decir, yo me cuestiono qué pasa y encima me echo la culpa porque creo que no estoy resolviendo el problema.

Por tanto tengo dos problemas: el no dormir y el sentirme culpable o incluso idiota por no saber resolverlo correctamente, como si tuviera la obligación de tener que hacerlo.

Por tanto vamos a ver que si le preguntamos a esa persona qué le pasa resulta que nos va a decir que no duerme. Pero no es correcto. Lo que realmente le pasa es que no duerme (problema con 6 puntos) y que se siente impotente, avergonzado, molesto consigo mismo o lo que sea por no resolver el insomnio por él mismo. Y a esta situación le vamos a otorgar 6 puntos más. Por tanto, tenemos en total una preocupación de 6 más 6, en total 12.

Hay en realidad dos problemas: insomnio y sentirse mal por no saber resolver el insomnio.

Cuando hay una enfermedad física, en general, no me siento culpable porque me me duele un dedo, Simplemente me duele. Pero aún así, las emociones, en este caso, el miedo a por qué me duele, pueden influir.

La pregunta sería Qué me pasa y la respuesta sería insomnio y algo más. No sólo insomnio. Muchas veces, es esa parte que no respondemos nos causa mucho más problema que el problema inicial.

En los siguientes días iremos tocando el tema de hacernos preguntas a nosotros mismos, trampas y soluciones incorrectas que encontramos.

¿Cómo lo ves?